Frases célebres de Thomas Mann

Con el tiempo, es mejor una verdad dolorosa que una mentira útil.

La belleza, como el dolor, hace sufrir.

La desdicha puede proporcionarnos una ocasión inesperada para conocer la vida.

La fe en valores absolutos, por ilusoria que sea, me parece una necesidad vital.

No vaya a ir demasiado lejos en el culto a la muerte, demasiado lejos en la devoción por un hecho tan sencillo, sin el cual, por otra parte, no habría arquitectura, ni pintura, ni escultura, ni música, ni siquiera poesía.

Quien toma en serio a Nietzsche, quien lo toma al pie de la letra y le cree, está perdido.

Nadie que volviese de la muerte podría decir que vale la pena, pues no se tiene vivencia alguna de la muerte. Salimos de las tinieblas y entramos en las tinieblas. Entre esos dos instantes hay muchas experiencias, vivencias, pero no vivimos ni el principio ni el fin, ni el nacimiento ni la muerte; ninguno de los dos tiene carácter subjetivo; en tanto procesos, caen enteramente en el terreno de lo objetivo.

La vejez es la peor de todas las corrupciones.

La tolerancia es un crimen cuando lo que se tolera es la maldad.

Pensad como hombres de acción, actuad como hombres pensantes.

La soledad hace madurar lo original, lo audaz e inquietantemente bello, el poema. Pero también engendra lo erróneo, desproporcionado, absurdo e ilícito.

Un escritor es alguien para quien la escritura es más difícil de lo que es para otras personas.

El hombre no vive únicamente su vida personal como individuo, sino que también, consciente o inconscientemente, participa de la de su época y de la de sus contemporáneos.

La droga pertenece al diablo, pues provoca la letargia, el estancamiento, la pasividad, el servilismo.

Esperar significa: adelantar acontecimientos; significa percibir el tiempo y el presente no como un don, sino como un obstáculo, negar y anular su valor propio y pasarlos por alto.

Más frases de Thomas Mann

El hombre no debe dejar que la muerte reine sobre sus pensamientos en nombre de la bondad y del amor.

Mi corazón late con fuerza y sabe por qué. No late solamente por razones físicas, no late por la misma razón que las uñas de un cadáver continúan creciendo, late humanamente, y en verdad se siente feliz.

Todo lo que es perfecto en su especie debe trascender de su especie, debe ser otra cosa, algo incomparable.

Las Cruzadas. Aquellas guerras civilizadoras favorecieron muy notablemente las relaciones políticas y comerciales entre los pueblos y reunieron al mundo occidental bajo el signo de un ideal.

Avez vous vue?