Frases célebres de Antoine de Saint-Exupéry
Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección.
A veces en el silencio de la noche, todos sus recuerdos le eran devueltos con la plenitud de una canción de infancia… En la soledad, nadie escapa a los recuerdos.
El fracaso fortifica a los fuertes.
El amor es lo único que crece cuando se reparte.
El mundo entero se aparta cuando ve pasar a un hombre que sabe adónde va.
La tristeza es una de las vibraciones que prueban que estamos vivos.
Es mucho más difícil juzgarse a uno mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte correctamente serás un verdadero sabio.
Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.
Una victoria debilita un pueblo, una derrota despierta uno nuevo.
Sé que solo hay una libertad: la de pensamiento.
No heredamos la Tierra de nuestros antepasados. La legamos a nuestros hijos.
La perfección se logra no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.
Llegas a ser responsable para siempre de aquellos que has domesticado.
Conoces lo que tu vocación pesa en ti. Y si la traicionas, es a ti a quien desfiguras; pero sabes que tu verdad se hará lentamente, porque es nacimiento de árbol y no hallazgo de una fórmula.
Sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos… Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has pasado con ella.
Amar no es mirarse el uno al otro, es a mirar en la misma dirección.