Frases célebres de Alexis Carrel
El hombre no puede rehacerse a sí mismo sin sufrir, porque es a la vez el mármol y el escultor.
El tiempo físico nos es extraño, mientras el tiempo interior es nosotros mismos.
El sentido moral es de gran importancia. Cuando desaparece de una nación, toda la estructura social va hacia el derrumbe.
Es imposible educar niños al por mayor; la escuela no puede ser el sustitutivo de la educación individual.
La inteligencia es casi inútil a aquel que no tiene más que eso.
La minoría selecta es la única que hace progresar a la masa.
La calidad de vida es más importante que la vida misma.
El equilibrio mental, juicio recto, valor moral, audacia, resistencia, forma de tratar al prójimo y cómo sacar el mayor bien de los contratiempos son cosas que no se aprenden en la escuela.
Poca observación y muchas teorías llevan al error. Mucha observación y pocas teorías llevan a la verdad.
La religión lleva al hombre la fuerza interior, espiritual, la luz y la paz.
El hombre no ha sabido organizar un mundo para sí mismo y es un extraño en el mundo que él mismo ha creado.
Lo mismo que un río: el hombre es cambio y permanencia.
El amor tiene dos leyes: la primera, amar a los otros; la segunda, eliminar de nosotros aquello que impide a los otros amarnos.
La vida no consiste en comprender, sino en amar, ayudar a los demás y trabajar.
Todos nosotros, en determinados momentos de nuestras vidas, necesitamos tener asesoramiento y recibir la ayuda de otras personas.
Todo el mundo hace un esfuerzo mayor para lastimar a otras personas que para ayudarse a sí mismos.
Todos los grandes hombres están dotados con la intuición. Ellos saben sin razonamiento o análisis, lo que necesitan saber.
Condiciones de vida difíciles son indispensables para forjar la la personalidad humana.
El primer deber de la sociedad es dar a cada uno de sus miembros la posibilidad de cumplir con su destino. Cuando se vuelve incapaz de realizar esta tarea debe ser transformado.
El papel de las mujeres en el progreso de la civilización es mucho mayor que el del hombre, por lo que debería desarrollar sus aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres.