Planificar el día a día en confinamiento

¿Por qué planificar el día a día?

Antes de comenzar de lleno a planificar el día a día, es importante saber qué aspectos de nuestra vida nos sirven para organizarnos. A nivel general, solemos orientarnos por nuestros compromisos laborales y sociales. Por ejemplo, trabajamos de ocho de la mañana a tres de la tarde, y después podemos hacer deporte, pasear, ir de compras o pasar un rato con los amigos o familiares en un bar. De esta forma, tenemos una agenda más o menos estructurada que sirve para orientarnos a lo largo de toda la semana. Pero, ¿qué ocurre cuando se paran todos nuestros planes?

Al estar confinados, nuestra agenda social y laboral puede verse afectada. Algunas personas siguen trabajando, pero después han de volver a casa, por lo que el aspecto social también se reduce. Por otro lado, existe otro sector que puede ejercer el teletrabajo, es decir, trabajar desde casa. Y en último caso, están aquellos que no tienen que acudir a sus puestos de trabajo ni pueden teletrabajar, por lo que en su confinamiento disponen de mucho tiempo. Ahora la pregunta es saber cómo organizar ese tiempo y la razón por la que debemos organizarlo.

En primer lugar, es importante tener una agenda más o menos estructurada, ya que de esta forma nos costará menos volver a la normalidad cuando pase el estado de confinamiento. En segundo lugar, si estructuramos nuestro día a día, nuestros ritmos internos (cronotipos) se verán menos afectados. Este punto es de gran importancia ya que es fácil caer romper nuestro ritmo de sueño y comidas y ver cómo afecta en nuestro descanso y alimentación. Y en tercer lugar, aprovecharemos el tiempo de la mejor manera, ya que podemos aprovechar para hacer un poco de todo: estudiar, leer, hacer ejercicio, un rato de ocio…

Que Es CuarentenaQue Es AislamientoQue Es Distanciamiento

Cómo planificar el día a día

Para los que trabajan

Un cierto número de personas sigue en sus puestos de trabajo: sanitarios, transportistas, personal de supermercados, cuerpos de seguridad, policías, etc. En este caso, parte de su día a día sigue estando estructurado, pero después del trabajo han de estar en casa. En este caso es importante seguir manteniendo relaciones sociales con familiares y amigos a través de las tecnologías. Sí es cierto, que en el puesto de trabajo su vida social puede verse favorecida. Por otro lado, es importante que intenten mantener su ritmo de sueño dentro de la normalidad.

Para los que teletrabajan y/o estudian

Los que pueden optar por el teletrabajo han de ir con especial cuidado con no caer en la trampa de estar delante del ordenador la mayor parte del tiempo. Sin darnos cuenta, podemos pasar hasta catorce horas delante de la pantalla sin percatarnos de ello. De este modo, mermaremos nuestras relaciones sociales y nuestro ejercicio físico. Por ello, es de vital importancia establecer un horario de trabajo. Una de las consecuencias de trabajar desde casa es la inactividad y el sedentarismo, por lo que será importante animarnos a realizar algo de ejercicio físico.

Este tipo de recomendaciones también sirve para aquellos que estudian y han visto interrumpido el curso. La importancia del horario es fundamental para descansar la mente y estar fresco cada vez que nos pongamos a estudiar. Del mismo modo no se debe olvidar el ejercicio físico y tomar el aire (en la ventana, terraza o jardín propios). En los casos en que se estudie y se teletrabaje, entonces habrá que organizarse aún con más precisión, puesto que sin darnos cuenta podemos ocupar todo nuestro tiempo delante del ordenador.

En estos casos, será importante destinar un tiempo al estudio y otro al trabajo. El descanso y el ejercicio físico cobran importancia para evitar el sedentarismo y la sobresaturación. Por otro lado, y si es posible, lo ideal sería destinar una habitación sólo al estudio y/o al trabajo, ya que de esta forma podremos desconectar mejor. Si no es posible, cuando acabemos nuestro horario, lo mejor será apagar el ordenador y realizar otro tipo de actividades.

Para aquellos sin compromisos

Para aquellos que no deben ir a trabajar, ni tienen posibilidad de teletrabajar, ni tampoco están estudiando, es recomendable estructurar un poquito más el día a día. Al no tener responsabilidades más allá que cocinar para alimentarse, hacer la compra y limpiar la casa limpia, es muy fácil caer en la inactividad y el sedentarismo. De este modo, será importante empezar por tener un buen horario de sueño. Acostarnos cada día a una hora diferente puede repercutir negativamente en nuestro cronotipo. De esta forma, también nos levantaremos a horas diferentes, desayunaremos a horas diferentes y posiblemente comeremos a deshoras.

Al no tener responsabilidades laborales o académicas, es aconsejable buscar algún tipo de actividad con el que podamos pasar un buen rato, por ejemplo: aprender un idioma, aprender a cocinar, empezar a meditar, etc. También será importante el aspecto social, hablar con amigos y familiares. Así pues, organizar un calendario de actividades será de gran utilizar durante el confinamiento. Sin embargo, es importante recordar la importancia de no sobresaturarnos y descansar. Aprender a estar sin hacer nada también es importante para descansar la mente y el cuerpo.

Visited 2 times, 1 visit(s) today

Avez vous vue?

sesgo-disconformidad
0

En qué consiste la sobregeneralización La distorsión de sobregeneralización consiste en la tendencia a aplicar conclusiones derivadas de un evento o experiencia específica a un amplio rango de situaciones, generalmente de manera negativa e irracional. Este patrón de pensamiento puede tener un impacto significativo en la percepción que tiene una persona de sí misma, de los demás y del mundo que la rodea, ya que puede llevar a juicios erróneos, estereotipos y una visión distorsionada de la realidad. La sobregeneralización a menudo surge de una o varias experiencias negativas. Por ejemplo, si alguien fracasa en una entrevista de trabajo, puede concluir que nunca será bueno en ninguna entrevista, independientemente del contexto o de los distintos tipos de trabajos. Publicidad Como falacia lógica Cuando se utiliza como una falacia lógica, la sobregeneralización se presenta como un argumento aparentemente válido pero que es inherentemente defectuoso. Es un razonamiento que pretende establecer una verdad general a partir de una muestra muy pequeña o incluso única. En este contexto, puede ser un error honesto o una táctica deliberada para persuadir o manipular. Por ejemplo, después de tener una mala experiencia con un producto de una marca, una persona podría afirmar que todos los productos de esa marca son defectuosos, utilizando esa única experiencia como una ‘prueba’ general. Como distorsión cognitiva Cuando hablamos de sobregeneralización como una distorsión cognitiva, nos referimos a la tendencia inconsciente e involuntaria de aplicar conclusiones limitadas a situaciones más amplias. No es una manipulación intencionada de la verdad, sino más bien una forma en que nuestra mente intenta hacer sentido del mundo basándose en la información limitada que tiene. Este sesgo puede ser particularmente prevalente en personas que sufren de trastornos de ansiedad o depresión, donde pensamientos como «nunca hago nada bien» o «siempre arruino las cosas» pueden ser comunes y autoperpetuantes. Pensamiento ‘todo o nada’ El pensamiento ‘todo o nada’, también conocido como pensamiento dicotómico, es una forma de sobregeneralización donde las situaciones se ven en términos extremos y absolutos. Es un mundo de blancos y negros, sin matices grises. Este tipo de pensamiento se manifiesta de diversas maneras: Extremos absolutos: Las personas ven las situaciones, a sí mismas, o a los demás como completamente buenos o malos, perfectos o terribles. Por ejemplo, si alguien comete un error menor en el trabajo, podría pensar que es completamente incompetente en lugar de reconocer que todos cometen errores ocasionalmente. Fracaso y éxito: No hay término medio; un pequeño fracaso se siente como un desastre total, y cualquier logro que no sea perfecto puede sentirse como un fracaso. Esto puede llevar a una gran presión y ansiedad, ya que la persona siente que cualquier cosa menos que la perfección es inaceptable. Impacto en la autoestima: Este tipo de pensamiento puede tener un efecto devastador en la autoestima, ya que la persona se ve a sí misma como un fracaso total basándose en incidentes específicos. Puede llevar a una crítica interna intensa y a sentimientos de inadecuación. Rechazo de la complejidad: La sobresimplificación de situaciones complejas puede llevar a decisiones precipitadas y juicios erróneos, ya que se ignora la rica variedad de matices y detalles que están presentes en la mayoría de las situaciones. Sesgos cognitivos en comunicación y marketing: 10 ejemplos Sesgos cognitivos en comunicación y marketing: 10 ejemplos Etiquetas Globales Las etiquetas globales son generalizaciones extremadamente amplias que las personas aplican a sí mismas o a los demás basándose en una o pocas cualidades o eventos. Estas etiquetas suelen ser negativas y reflejan una visión simplificada y a menudo injusta. Autoidentificación negativa: Una persona puede etiquetarse a sí misma como ‘inútil’, ‘un fracaso’, o ‘no amable’ basándose en eventos específicos. Por ejemplo, alguien que ha experimentado un rechazo podría concluir que es completamente indigno de amor. Etiquetar a otros: De manera similar, las personas pueden aplicar etiquetas globales a otros basándose en comportamientos limitados o interacciones. Por ejemplo, si alguien es grosero en una ocasión, podría ser etiquetado como una persona mala en general. Resistencia al cambio: Una vez que se adopta una etiqueta global, puede ser difícil cambiarla. Las personas pueden buscar confirmación de sus etiquetas y descartar cualquier evidencia en contra, lo que refuerza aún más el sesgo. Impacto en las relaciones: Las etiquetas globales pueden dañar las relaciones, ya que reducen la riqueza y la complejidad de las personas a estereotipos simplistas. Pueden impedir la comprensión y la empatía, llevando a juicios y malentendidos.