El Dilema del Ciempiés, cuando pensamos demasiado en lo que hacemos

En 1871, la escritora Katherine Craster publica una colección de poemas de su autoría; incluyendo la siguiente rima:

“Un ciempiés paseaba contento,
Hasta que un sapo burlón le dijo:
Cuéntame, ¿en qué orden mueves las patas?
Esto le llenó de dudas hasta tal punto,
que cayó desconcertado en el camino,
sin saber cómo correr”.

Este pequeño poema se volvió parte de la cultura popular anglosajona, tanto que ha sido citado por múltiples personas a lo largo del tiempo. Por ejemplo, el zoólogo británico E. Ray Lankester escribió un artículo en la revista Nature en 1889 y se sirvió del poema para hablar sobre el movimiento de los animales.

Posteriormente, el texto conocido como “La Historia de la Mente del Hombre” (1923) del escritor George Humphrey fue el que realmente dio a conocer el Poema del ciempiés universalmente. En esta obra, Humphrey se dedica a tratar el funcionamiento de la consciencia y la cognición humana desde distintos aspectos.

En la “Historia de la Mente del Hombre”, se explica el comportamiento y la personalidad a través de un método anecdótico. Y, el poema de Katherine Craster es utilizado para explicar un efecto curioso respecto a la atención humana, en el cual las personas tienden a equivocarse al volverse hiperconscientes de su propio accionar. De acuerdo con las palabras de Humphrey, “Ningún experto en un oficio necesita poner su atención constante en el trabajo rutinario”.

Efecto Ciempiés en la población

Tomando en cuenta lo mencionado anteriormente, el verso del ciempiés ha sido sumamente valorizado por la población. Esto se debe a que la mayoría de personas se han sentido identificadas con lo que el poema intenta transmitir. De forma resumida, existe un fenómeno psicológico que lleva a que cuando una persona se concentra en exceso en una tarea, se vuelva incapaz de realizarla con pericia. Especialmente, cuando se siente observada o reflexiona sobre los posibles errores, pierde el automatismo y se vuelve torpe; a pesar de ser todo un experto en su ejecución.

El beisbolista Steve Blass es uno de los mejores ejemplos de haber padecido el Efecto del Dilema del Ciempiés. Así, este deportista jugó en las Grandes Ligas en el equipo de los Pittsburgh Pirates durante diez temporadas y fue reconocido por ser el último lanzador de la Liga Nacional en lanzar un Juego Completo en un séptimo partido de una Serie Mundial. Sin embargo, súbitamente se volvió incapaz de lograr un strike, perdió por completo la habilidad de toda su vida. De acuerdo con sus palabras, sentía mucho miedo de salir a lanzar, no hacer movimientos fluidos en el campo de juego y no tenía ritmo.

Por otro lado, la anécdota del violinista Adolf Busch también es muy interesante para ilustrar este fenómeno. Busch es considerado como uno de los más grandes artistas del violín y, la manera en que interpreta los conciertos de Beethoven es reconocida por su magnificencia. Aun así, cuando el también músico Bronislaw Huberman le pide que toque cierto pasaje del concierto de Beethoven; se le hace imposible interpretar tal pieza.

Hiperconsciencia, dudas y ansiedad

Evidentemente, el Dilema del Ciempiés es consecuencia de una dificultad psicológica para el afrontamiento de la situación. A nivel motor, se trataría de un espasmo que interfiere en la ejecución de un movimiento que requiere gran coordinación motora. Específicamente, cuanto más práctica, tiempo y atención se le dedique a un movimiento, más probabilidad existe de que se produzca este fenómeno.

Cuando nos volvemos hiperconscientes de una habilidad, terminamos sintiéndonos muy presionados por realizarla correctamente preocupándonos de cualquier posible fallo.

Las preocupaciones pueden surgir por un problema actual o por una situación, lo cual tiene la función anticipar situaciones problemáticas y resolverlas. Pero, cuando se nos hace muy difícil relajarnos y vivimos una ansiedad desenfrenada, la preocupación deja de ser adaptativa y genera efectos como el del Síndrome del Ciempiés.

Neurológicamente, el cerebelo se encarga de la coordinar la mayoría de respuestas motoras, integrando los diferentes grupos musculares. Lamentablemente, cuando nos damos a nosotros mismos demasiadas autoinstrucciones y hacemos un esfuerzo mental significativo, el cerebro se vuelve el responsable de la ejecución del movimiento. Como conclusión, el Síndrome del Ciempiés proviene de una alteración en las zonas cerebrales implicadas en la ejecución del movimiento, como consecuencia de preocupaciones excesivas sobre una tarea.

Avez vous vue?

atribuciones-erroneas-memoria
0

Origen del efecto de percepción ambiental El «Efecto de Percepción Ambiental» está profundamente arraigado en la «Teoría de las Ventanas Rotas» formulada en los años 80 por el psicólogo Philip Zimbardo. Esta teoría sugiere que signos visibles de desorden y negligencia, como ventanas rotas, grafiti, o basura, pueden fomentar un comportamiento antisocial. En contraste, un área limpia y bien mantenida puede promover una conducta más cívica y respetuosa. Zimbardo demostró cómo la presencia de desorden en un área puede llevar a más vandalismo y delitos, creando un ciclo de deterioro y desapego. Este efecto ha influenciado políticas urbanas y estrategias de prevención del crimen, destacando la importancia del mantenimiento y la estética en el comportamiento cívico y social. Publicidad Este fenómeno no solo tiene implicaciones para la psicología social sino también para políticas públicas y urbanísticas. Reconocer y entender el efecto de percepción ambiental puede llevar a estrategias más efectivas para mantener el orden y la seguridad en las comunidades. Por ejemplo, mantener limpios y en buen estado los espacios públicos podría disuadir conductas delictivas y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Otros experimentos de Zimbardo Philip Zimbardo es un psicólogo renombrado conocido por sus investigaciones innovadoras y a menudo controvertidas. Además del famoso «Experimento de la cárcel de Stanford» y su trabajo en la teoría de las ventanas rotas, Zimbardo ha trabajado en otros estudios significativos a lo largo de su carrera. 1. El Experimento de la Cárcel de Stanford Este experimento es el más conocido debido a su fuerte impacto en la psicología social. Realizado en 1971, este estudio pretendía investigar los efectos psicológicos de convertirse en prisionero o guardia de prisión. Los resultados mostraron cómo las personas pueden adaptarse a roles extremos y cómo las situaciones pueden influir poderosamente en el comportamiento humano, llevando a actos de crueldad y deshumanización. 2. La Investigación sobre la Despersonalización En los años 60, Zimbardo realizó experimentos sobre la despersonalización, mostrando cómo las personas anónimas son más propensas a actuar de manera cruel o agresiva. En uno de estos estudios, los participantes administraron lo que creían eran shocks eléctricos dolorosos a otros sujetos cuando estaban despersonalizados mediante capuchas que cubrían sus rostros. Este estudio ayudó a demostrar cómo el anonimato puede fomentar comportamientos agresivos. 3. Estudios sobre el Efecto Lucifer Derivado de sus investigaciones anteriores, Zimbardo publicó «El Efecto Lucifer: cómo las buenas personas se vuelven malas«. No es un experimento en sí mismo, pero este trabajo se basa en sus estudios previos y proporciona un análisis profundo de cómo las circunstancias y las situaciones pueden llevar a las personas a actuar de manera inmoral o malvada, desafiando la noción de que solo ciertas «malas personas» pueden cometer actos malvados. 4. Investigaciones sobre el Tiempo Psicológico En trabajos más recientes, Zimbardo se ha interesado en cómo la percepción del tiempo afecta la psicología individual y social. En su «Teoría de las orientaciones temporales», explora cómo las personas viven en diferentes marcos temporales (pasado, presente, futuro) y cómo esto afecta su vida, decisiones, salud, éxito y bienestar. Ha desarrollado escalas para medir las orientaciones temporales de las personas y ha investigado cómo estos marcos de tiempo psicológicos influencian todo, desde el rendimiento escolar hasta la propensión al riesgo. 5. Trabajo en Shyness Clinic Zimbardo también fundó la Shyness Clinic en Menlo Park, California, para ayudar a las personas a superar su timidez y mejorar sus habilidades sociales. A través de este trabajo, investigó las causas y efectos de la timidez y desarrolló terapias y estrategias para ayudar a las personas a superarla. Sus investigaciones aquí han aportado importantes contribuciones a la comprensión y tratamiento de la timidez y la ansiedad social.