
frases de Marie Curie
Primer principio: nunca dejarse abatir por las personas o por los acontecimientos.
Sé menos curioso acerca de las personas y más curioso acerca de las ideas.
Durante toda mi vida, las nuevas visiones de la naturaleza me hicieron regocijarme como una niña.
Cuanto más viejo te vuelves, más sientes que debes disfrutar el presente; es un regalo precioso, comparable a un estado de gracia.
No puedes esperar construir un mundo mejor sin mejorar a las personas.
Me enseñaron que el camino del progreso no era rápido ni fácil.
Nunca veo lo que se ha hecho; sólo veo lo que queda por hacer.
Debemos tener perseverancia y, sobre todo, confianza en nosotros mismos.
Solo puedes analizar los datos que tienes. Sé estratégico sobre qué reunir y cómo almacenarlo.
Era como un nuevo mundo abierto para mí, el mundo de la ciencia, que por fin se me permitió conocer la libertad.
La mejor vida no es la más larga, sino la más rica en buenas acciones.
Estoy entre aquellos que piensan que la ciencia tiene una gran belleza.
En la ciencia, debemos interesarnos por las cosas, no por las personas.
Cada uno de nosotros debe trabajar para su propia mejora, y al mismo tiempo compartir una responsabilidad general para toda la humanidad.
Un científico en su laboratorio no es un simple técnico: también es un niño que se enfrenta a fenómenos naturales que lo impresionan como si fueran cuentos de hadas.
Nada en este mundo debe ser temido… solo entendido. Ahora es el momento de comprender más, para que podamos temer menos.

A veces mi valor me falla y creo que debería dejar de trabajar, vivir en el campo y dedicarme a la jardinería. Pero me retienen mil cosas, y no sé cuándo podré arreglar las cosas de otra manera. Tampoco sé si, incluso escribiendo libros científicos, podría vivir sin el laboratorio.
Con frecuencia he sido cuestionada, especialmente por las mujeres, sobre cómo podría conciliar la vida familiar con una carrera científica. Bueno, no ha sido fácil.
La estabilidad solo puede lograrse mediante materia inactiva.
Tengo el mejor marido con el que uno puede soñar; nunca podría haber imaginado encontrar uno como él. Él es un verdadero regalo del cielo, y cuanto más vivimos juntos, más nos amamos.
No tengo vestidos excepto el que uso todos los días. Si va a ser tan amable de darme uno, deje que sea práctico y oscuro para que pueda ponérmelo después para ir al laboratorio.
Después de todo, la ciencia es esencialmente internacional, y solo por falta de sentido histórico se le han atribuido cualidades nacionales.
Soy una de las que piensan como el Nobel, que la humanidad sacará más bien que mal de los nuevos descubrimientos.
No debemos olvidar que cuando se descubrió el radio nadie sabía que sería útil en los hospitales.
Si me lleva cien años, será una pena, pero no dejaré de trabajar mientras viva.