Frases célebres de Marco Aurelio

Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar.

Sufrir percances no es sufrir una desgracia; pero soportarlos con abnegación es una virtud meritoria.

En ninguna parte puede hallar el hombre un retiro tan apacible y tranquilo como en la intimidad de su alma.

Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es la verdad.

El corto espacio de tiempo que te queda por vivir no lo malgastes en pensar en los asuntos de otro, a menos que éstos sean un bien para la sociedad. No podrás ocuparte de lo que otro hace, y de por qué lo hace, de lo que dice o piensa, de las intrigas que trama o de otra cosa cualquiera por el estilo, so pena de faltar también a otro cualquiera de tus deberes.

Acepta las cosas a las que el destino te ata, y ama a las personas que el destino te trae, pero hazlo con todo tu corazón.

Tú tienes poder sobre tu mente, no sobre los acontecimientos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza.

Si no conviene, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Sé dueño de tus inclinaciones.

Siempre tienes la opción de no opinar al respecto. No hay necesidad de molestar tu alma por cosas que no puedes controlar.

Proceded en todos vuestros actos, palabras y pensamientos como el que está preparado para abandonar esta vida en cualquier momento.

Nada más mísero qué el hombre que, girando sin cesar de un lado a otro, corriendo lo todo, averiguando hasta lo que hay en las entrañas de la tierra indagando por conjeturas los pensamientos y secretos de su prójimo, no ha advertido que bastaba para su felicidad estar atento al espíritu que reside en él y consagrarle un culto sincero.

Acepta la muerte de buen grado, ya que forma parte de lo establecido por la naturaleza.

Acuérdate también de esto siempre: Para vivir felizmente basta con muy poco.

La inteligencia del universo es social. Ha hecho a los inferiores para beneficio de los superiores, y a los superiores para que se adapten unos a otros.

Lo que no es bueno para el enjambre no es bueno para la abeja.

Aquellas se podrá llamar suma y verdadera riqueza, qué poseída se desprecia, que solo sirve al remedio de las necesidades, que se comunica con los buenos y se reparte con los amigos.

Más frases de Marco Aurelio

El arte de vivir se asemeja más a la lucha que a la danza.

Te embarcaste, surcaste mares, atracaste: ¡desembarca!

El tiempo es como un río, formado por los hechos, que adquiere violenta corriente. Apenas se advierte uno, cuando otro ocupa su lugar, para dejar enseguida paso al que le sigue.

La muerte, como el nacimiento, es un misterio de la naturaleza, combinación de ciertos elementos (y disolución) en ellos mismos.

Mira bien dentro de ti. Allí está la fuente del bien, jamás exhausta si la vas ahondando.

Te queda muy poco tiempo de vida. Vive, pues, como en una montaña, ya que importa poco vivir aquí o allá si se vive en el mundo como en una ciudad.

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