Frases célebres de Hellen Keller
Lo que una vez disfrutamos, nunca lo perdemos. Todo lo que amamos profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
Cuando una puerta de la felicidad se cierra otra se abre; pero a menudo miramos tanto la puerta cerrada que no vemos la que se abrió para nosotros.
Mantén tu cara a la luz del sol y no verás una sombra.
Ningún pesimista ha descubierto nunca el secreto de las estrellas, o navegado hacia una tierra sin descubrir, o abierto una nueva esperanza en el corazón humano.
La tiranía no puede derrotar el poder de las ideas.
Nunca podríamos aprender a ser valientes y pacientes si hubiera solamente alegría en el mundo.
Todo llega a esto: la forma más fácil de ser feliz es hacer el bien.
Se me ha dado tanto que no tengo tiempo para reflexionar sobre lo que se me ha denegado.
La lealtad o la fidelidad no son más que un remedo, si no nos sirven para construir un mundo indeciblemente más perfecto y más bello que el material.
El carácter no puede ser desarrollado en tranquilidad y quietud. Sólo a través de experiencias de juicio y sufrimiento se puede fortalecer el alma, despejar la visión, inspirar ambición y lograr el éxito.
La experiencia es el mejor maestro.
El mundo está lleno de sufrimiento, pero también de superación.
El carácter no puede ser desarrollado en tranquilidad y quietud. Solo a través de la experiencia de la prueba y el sufrimiento se puede fortalecer al alma, inspirar ambición y lograr el éxito.
Una vida feliz no consiste en la ausencia, sino en el dominio de las dificultades.
A veces pensamos que no hay Dios, porque de haberlo, habría creado al hombre incapaz de pecar. ¡Como si alguien quisiera ser autómata!
No te preocupes por lo que has perdido, abre los ojos ante las nuevas oportunidades que tienes justo delante de ti.
¡Qué interesantes y encantadores son los juegos del cielo, el agua y la tierra…, precioso espejo donde se refleja ese otro mundo más alto que es la meta de nuestra fe y sueños!
En estos oscuros y silenciosos años, Dios ha estado utilizando mi vida para un propósito que no conozco, pero un día lo entenderé y entonces estaré satisfecha.
Yo anhelo realizar una tarea grande y noble, pero es mi deber principal realizar las tareas pequeñas como si fueran grandes y nobles.
La literatura es mi Utopía. No hay barrera de sentidos que me pueda quitar este placer.
Mantén tu rostro hacia la luz del sol y no verás la sombra.