Frases célebres de Thich Nhat Hanh
Pensar en términos de pesimismo u optimismo es simplificar demasiado la verdad. El problema es ver la realidad tal como es.
Tu concepto o percepción de la realidad no es la realidad. Cuando quedas atrapado en tus percepciones e ideas, pierdes la realidad.
Los sentimientos van y vienen como las nubes en un cielo ventoso. La respiración consciente es mi ancla.
Nuestra propia vida tiene que ser nuestro mensaje.
Soltarnos nos da libertad, y la libertad es la única condición para la felicidad. Si en nuestro corazón todavía nos aferramos a cualquier cosa – ira, ansiedad o posesiones – no podemos ser libres.
Nosotros también formamos parte del atasco.
Muchas personas están vivas, pero no sienten el milagro de estar vivas.
El momento presente es el único tiempo sobre el que tenemos algún dominio.
Ser hermoso significa ser tú mismo. No necesitas ser aceptado por otros. Necesitas aceptarte a ti mismo.
Tenemos más posibilidades disponibles en cada momento de lo que nos damos cuenta.
Deberíamos vivir cada día como personas que acaban de ser rescatadas de la luna.
Hoy puedes decidir andar libremente. Puedes decidir andar de manera diferente. Puedes andar como una persona libre, disfrutando cada paso.
La libertad no nos la da nadie; tenemos que cultivarla nosotros mismos. Es una práctica diaria. Nadie puede prevenir que seas consciente de cada paso que tomas.
Camina como si estuvieras besando la tierra con tus pies.
Cuando reconocemos las virtudes, el talento, la belleza de la Madre Tierra, algo nace en nosotros, algún tipo de conexión.
El miedo nos mantiene enfocados en el pasado o preocupados por el futuro. Si podemos reconocer nuestro miedo, podemos darnos cuenta de que en este momento estamos bien. De que hoy en día, todavía estamos vivos, y nuestros cuerpos funcionan de manera maravillosa.
A veces tu alegría es la fuente de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu alegría.
El momento presente está lleno de alegría y felicidad. Si estás atento, lo verás.
Los sentimientos van y vienen como las nubes en un cielo ventoso. La respiración consciente es mi ancla.
Si no cumples con el momento presente, te olvidas de tu cita con la vida. ¡Eso es muy serio!
Sonríe, respira y ve lentamente.
La gente suele considerar caminar sobre el agua o volar por el cielo como un milagro. Pero creo que el verdadero milagro no es eso, sino caminar sobre la tierra. Cada día estamos inmersos en un milagro que ni siquiera reconocemos: un cielo azul, nubes blancas, hojas verdes, los ojos curiosos de un niño, nuestros propios ojos… Todo es un milagro.