Frases célebres de Herodoto

De todos los infortunios que afligen a la humanidad el más amargo es que hemos de tener conciencia de mucho y control de nada.

El único bien es el conocimiento, y el único mal es la ignorancia.

Tu estado de ánimo es tu destino.

En tiempos de guerra son los padres quienes entierran a los hijos.

El destino del hombre está en su propia alma.

Heródoto de Halicarnaso presenta aquí los resultados de su investigación para que el tiempo no abata el recuerdo de las acciones humanas y que las grandes empresas acometidas, ya sea por los griegos, ya por los bárbaros, no caigan en olvido; da también razón del conflicto que enfrentó a estos dos pueblos.

Dad todo el poder al hombre más virtuoso que exista, pronto le veréis cambiar de actitud.

En la paz, los hijos entierran a los padres; la guerra altera el orden de la naturaleza y hace que los padres entierren a sus hijos.

De todas las miserias del hombre, la más amarga es ésta: saber tanto y no tener dominio de nada.

Las pruebas de la vida y los dolores de la enfermedad hacen demasiado largo hasta el breve periodo de la vida.

La calumnia es algo sumamente execrable: en ella dos son los reos de injusticia y una sola la víctima. En efecto, quien calumnia es reo de injusticia, ya que acusa a alguien que no está presente, y también es reo de injusticia quien le presta oídos sin haberse informado previamente como es debido

La democracia lleva el más bello nombre que existe… igualdad.

Ningún hombre es tan tonto como para desear la guerra y no la paz; pues en la paz los hijos llevan a sus padres a la tumba, en la guerra son los padres quienes llevan a los hijos a la tumba.

No intentes curar el mal por medio del mal.

Si uno empieza con certezas acabará con dudas, pero si se conforma con empezar con dudas conseguirá acabar con certezas aun faltando las palabras.

El más acerbo dolor entre los hombres es el de aspirar a mucho y no poder nada.

La muerte es el refugio de los hombres cansados.

Es mejor, por noble audacia, correr el riesgo de vernos expuestos a la mitad de los males que anticipamos, que permanecer en una cobarde apatía por miedo a lo que pudiera suceder.

El único bien es el conocimiento, y el único mal es la ignorancia.

Me veo en el deber de referir lo que se me cuenta, pero no a creérmelo todo a rajatabla; esta afirmación es aplicable a la totalidad de mi obra.

El apresuramiento es padre del fracaso.

Avez vous vue?