frases de Santiago Ramón y Cajal
Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro. La vanidad nos persigue hasta en el lecho de la muerte. La soportamos con entereza porque deseamos superar su terrible grandeza y cautivar la admiración de los espectadores. Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en vez de […]