La bondad nos hace más felices
¿Qué es la bondad?
En primer lugar, cabe explicar de qué hablamos cuando hacemos alusión a este concepto. Ricard Davidson, doctor en Neuropsicología, se basó en la psicología budista para llevar a cabo su estudio. Desde el budismo, existen dos conceptos clave relacionados con la bondad: el amor y la compasión. El amor consiste en aspirar a la felicidad de todos los seres y a las causas de su felicidad. La compasión es la aspiración de la liberación del sufrimiento de todos los seres y de las causas del sufrimiento. De esta forma, se puede describir la bondad como el deseo de que todos los seres sean felices y estén libres de sufrimiento.
La bondad bajo la lupa de la ciencia
Davidson afirma que «le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico«. Así pues, se puso manos a la obra para ver en qué podía cambiar la bondad a una persona, tanto a nivel conductual, emocional como cerebral.
Davidson diferencia empatía de compasión. El autor define la compasión como «un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento. Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía y la compasión son diferentes«. El investigador asegura que la bondad puede entrarse a cualquier edad. Incluso si se practica en niños y adolescentes, repercute en un mejor rendimiento académico y en una salud emocional sana.
Hallazgos
A través de la meditación budista centrada en la compasión, se obtuvieron unos resultados muy significativos. Sin embargo, antes de exponer estos resultados cabe explicar en qué consiste esta meditación. De forma resumida se trata de imaginar a un ser querido en una situación de sufrimiento y cultivar la aspiración de liberarla de ese sufrimiento. Posteriormente se amplía esta práctica a personas neutras y finalmente a aquellos que nos despiertan emociones negativas.
Davidson asegura que este tipo de meditación, en primer lugar, reduce el bullying en las escuelas. Como se ha mencionado antes, también mejora la salud emocional y física. Por otro lado, uno de los datos más interesantes que encontraron, como describe el propio autor, «una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento«. Lo mejor de todo ello es que se puede practicar. Todos podemos hacerlo.
