
frases de Pitágoras, maravillosas
No digas pocas cosas en muchas palabras, sino muchas cosas en pocas palabras.
Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida.
No hagas de tu cuerpo la tumba de tu alma.
Más le vale a un hombre tener la boca cerrada y que los demás le crean tonto, que abrirla y que los demás se convenzan de que lo es.
El que habla, siembra. El que escucha, recoge.
La ira comienza en la locura, y termina en el arrepentimiento.
Si hay luz, entonces hay oscuridad; si hace frío, hace calor; si hay altura, hay profundidad; si hay sólido, hay fluido; si hay dureza, hay suavidad, si hay calma, hay tempestad; si hay prosperidad, hay adversidad; si existe la vida, existe la muerte.
Escribe en la arena las faltas de tu amigo.
Entre dos hombres iguales en fuerza, el más fuerte es el que tiene la razón.
Debes hacer grandes cosas, no prometer grandes cosas.

El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos.
La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin.
Una bella ancianidad es, ordinariamente, la recompensa de una bella vida.
Cállate o di algo mejor que el silencio.
El legislador debe ser el eco de la razón, y el magistrado el eco de la ley.
No despreciéis a nadie: un átomo hace sombra.
Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.
No sabe hablar quien no sabe callar.
Es difícil transitar al mismo tiempo por muchos caminos de la vida.
La amistad es una igualdad armoniosa.
Tú verás que los males de los hombres son fruto de su elección; y que la fuente del bien la buscan lejos, cuando la llevan dentro de su corazón.
Escucha, serás sabio; el comienzo de la sabiduría es el silencio.

Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna.
El principio es la mitad del todo.
No tengas más que una mujer y un amigo. Las fuerzas del cuerpo y del alma no toleran más.
Preciso es encontrar lo infinitamente grande en lo infinitamente pequeño, para sentir la presencia de Dios.
La amistad es el vínculo de dos almas virtuosas.
Con orden y tiempo se encuentra el secreto de hacerlo todo, y de hacerlo bien.
No temas morir. La muerte no es más que una parada.
“Si” y “no” son las palabras más antiguas y simples, pero que requieren más reflexión.
El alma es un acorde; la disonancia, su enfermedad.
Elige más bien ser fuerte de alma que fuerte de cuerpo.
En tres partes se divide el alma humana: en mente, en sabiduría y en ira.
No te vuelvas enemigo del hombre del cual dejas de ser amigo.
Ayuda a tus semejantes a levantar su carga, pero no te consideres obligado a llevársela.

Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio.
Nada perece en el universo; todo cuando acontece en él no pasa de meras transformaciones.