Frases y poemas de Joan Margarit
“Porque la poesía es, para quien la escribe,
aprender a escribirse a sí mismo.
Y para quien la lee, aprender a leerse.”
“La vida se alimenta
de días generosos. De dar y proteger. Si se ha podido dar
la muerte es otra”.
“A la vez que la vida, va creciendo la muerte.
No hay más que una posibilidad:
comprender la palabra último”.
“Como la poesía:
por más bello que sea, un buen poema
ha de ser siempre cruel.
No hay nada más. La poesía es hoy
la última casa de misericordia.”
“Nada para crear. Todo por descubrir. Porque, cuanto más viejo me hago, no reconozco otra aventura que valga la pena que la propia vida. Ni otra posibilidad de consuelo que la de administrar el propio deseo y ¿por qué no? el propio fracaso.”
“Ser viejo es que la guerra ha terminado.
Es saber dónde están los refugios, hoy inútiles.”
“La libertad es una librería.
Ir indocumentado.
Las canciones prohibidas.
Una forma de amor, la libertad.”
Poemas de Joan Margarit
NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR
No tires las cartas de amor
Ellas no te abandonarán.El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esta flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.Caerán los años. Te cansarán los libros.
Descenderás aún más
e, incluso, perderás la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que habrás guardado
serán tu última literatura.FLORES BLANCAS EN LA NIEBLA
Sábanas grises de la escarcha
cubrían el bancal de los almendros;
pero llegaron lluvias como máscaras
y la hierba borró los espejos del frío.
En la invernal mirada un aire cálido
comenzaba a mentir
a aquellas alas grises
de pájaros erráticos en árboles desnudos.
En una sola noche de tibieza
con reflejos de sombra en el espejo,
los almendros se abrieron en sus flores.
Tú llegaste también
en un tiempo de frío y soledad:
El amor fue la brisa
sobre la escarcha gris. Las flores olvidadas
extendían olor a primavera
en el ámbito helado, nieve cálida
de breves flores blancas. Con tristeza
las recuerdo durante aquel invierno
que en una sola noche las heló.