frases de Byung Chul Han
La sociedad de la transparencia es un infierno de lo igual.
El ‘cansancio fundamental’ suspende el aislamiento egológico y funda una comunidad que no necesita parentesco.
Transparencia y verdad no son idénticas.
El imperativo de la transparencia hace sospechoso todo lo que no se somete a la visibilidad. En eso consiste su violencia.
En la sociedad expuesta, cada sujeto es su propio objeto de publicidad. Todo se mide en su valor de exposición.
Los recientes desarrollos sociales y el cambio estructural de la vigilia están llevando a la sociedad humana más y más profundamente en el desierto.
El capitalismo agudiza el proceso… Se aspira a maximizar el valor de exposición.
La depresión es la enfermedad de una sociedad que sufre de excesiva positividad. Refleja una humanidad librando una guerra sobre sí misma.
La sociedad de la transparencia elimina todos los rituales y ceremonias, en cuanto que estos no pueden hacerse operacionales, porque son un impedimento para la aceleración de los ciclos de la información, la comunicación y la producción.
La sociedad del siglo XXI ya no es una sociedad disciplinaria, sino una sociedad de logros.
El morador del panóptico digital es víctima y actor a la vez. Ahí está la dialéctica de la libertad, que se hace patente como control.
Sus habitantes ya no son sujetos de obediencia, sino ‘sujetos de logro’. Son empresarios de sí mismos.
La preocupación por la buena vida, que también incluye la vida como miembro de la comunidad, está cediendo cada vez más a la simple preocupación por la supervivencia.
No es imperativo solo pertenecer a uno mismo, sino que la presión para lograr eso causa una depresión exhaustiva.
La sociedad del logro crea depresivos y perdedores.
La sociedad de hoy, obsesionada con la limpieza y la higiene, es una sociedad de positividad que siente repugnancia ante cualquier tipo de negatividad. La compulsión higiénica se apodera de otras áreas también. En todas partes, las prohibiciones se anuncian en nombre de la higiene.
El paradigma inmunológico es incompatible con el proceso de globalización.
La historia de la violencia culmina en esta fusión de víctima y perpetrador, de amo y esclavo, de libertad y violencia.
El individuo deprimido es incapaz de estar a la altura; está cansado de tener que convertirse en él mismo.
Para Ehrenberg, la depresión es la expresión patológica de la incapacidad del hombre moderno de convertirse en él mismo. Sin embargo, la depresión también se deriva del apego empobrecido [Bindungsarmut], que es una característica de la creciente fragmentación y atomización de la vida en la sociedad.
En realidad, no es el exceso de responsabilidad e iniciativa lo que enferma a uno, sino el imperativo de lograrlo: el nuevo mandamiento de la sociedad laboral tardía moderna.
Cansancio privado, no nuestro, sino mío por aquí y tuyo por allá.
El neoliberalismo representa un sistema altamente eficiente, e incluso inteligente, para explotar la libertad. Todo lo que pertenece a las prácticas y formas expresivas de libertad –emoción, juego y comunicación– llega a ser explotado.
Los inmigrantes y los refugiados tienen más probabilidades de ser percibidos como cargas que como amenazas.